Evil Nun 2 : Origenes
- 239.00
- 4,2
- Instalaciones
- 10.00M
- Versión
- 1.3.5147
Capturas de pantalla
Probé Evil Nun 2: Orígenes con una idea sencilla: comprobar si su terror funciona más allá del primer susto y si merece quedarse instalado después de la curiosidad inicial. Es una aventura de Keplerians Horror Games que apuesta por escapar, observar y entender poco a poco qué ocurre alrededor de la monja. Su planteamiento es directo, pero no necesariamente fácil: avanzar exige prestar atención al entorno, recordar caminos y aceptar que algunos errores forman parte del aprendizaje.
La propuesta encaja especialmente bien con quien disfruta del terror de persecución y de los juegos en los que cada habitación puede esconder una pista o un peligro. No es una experiencia pensada para jugar de manera relajada mientras se hace otra cosa. Yo tuve que concentrarme bastante más de lo esperado, sobre todo cuando ya conocía la distribución general de una zona y el reto consistía en ejecutar una secuencia sin llamar la atención.
Una primera semana con tensión y descubrimientos
Durante las primeras partidas, lo que más engancha es la mezcla de incertidumbre y exploración. Al principio no basta con moverse hacia delante: hay que interpretar el espacio, detectar qué objetos pueden ser útiles y entender cómo reaccionan los peligros. La historia se descubre mientras se supera el horror, de modo que la curiosidad funciona como un empujón constante. Cada intento fallido deja una pequeña lección, aunque también puede resultar frustrante si todavía no se ha entendido qué provocó la persecución.
La ambientación cumple bien su papel porque convierte los desplazamientos en decisiones. Un pasillo aparentemente seguro puede obligarme a cambiar de ruta, y una zona conocida no se siente completamente dominada cuando debo atravesarla bajo presión. Esa combinación hace que los primeros días sean intensos: no solo quiero completar el objetivo, también quiero comprender las reglas del lugar y anticipar qué puede suceder después.
Un consejo que me resultó útil fue no correr de forma automática al encontrar una salida o un objeto importante. En este juego, avanzar deprisa puede ser peor que detenerse unos segundos a observar. Conviene memorizar puntos de referencia, identificar escondites y pensar en el camino de regreso antes de activar algo. Esa preparación reduce los intentos perdidos y transforma una persecución caótica en una secuencia más controlable.
También recomiendo jugar con auriculares y en sesiones cortas. Los sonidos ayudan a percibir que algo está ocurriendo antes de verlo, pero la tensión acumulada termina afectando a la toma de decisiones. Después de varias persecuciones, es fácil confundir una ruta o actuar por impulso. Una pausa de cinco minutos puede ser más útil que repetir el mismo intento sin cambiar la estrategia.
El control táctil se entiende con rapidez, aunque el movimiento bajo presión no siempre se siente tan preciso como uno quisiera. Cuando necesito girar, esconderme y manipular algo casi al mismo tiempo, cualquier pequeño error pesa. No lo considero un problema que arruine la experiencia, pero sí una razón para jugar con el dispositivo bien sujeto y con suficiente espacio para deslizar los dedos sin tocar accidentalmente otra zona de la pantalla.
La dificultad inicial tiene una virtud importante: no regala la victoria. El juego espera que aprenda de los fallos. Sin embargo, esa misma decisión puede alejar a quien busca una aventura de terror más narrativa y menos exigente. Si prefieres avanzar sin repetir escenas o no disfrutas memorizando recorridos, la primera semana puede sentirse más como una prueba de paciencia que como una historia interactiva.
Qué tipo de jugador lo disfruta más
En mi opinión, funciona mejor para quienes disfrutan de resolver situaciones con información incompleta. No hace falta ser experto en juegos de sigilo, pero sí aceptar que la observación importa tanto como los reflejos. También es una buena opción para jugar a solas por la noche, cuando se puede prestar atención al sonido y a los detalles del escenario. En cambio, no lo elegiría como juego principal para niños pequeños: tiene clasificación PEGI 12 y su objetivo es provocar inquietud de manera bastante clara.
El hecho de que sea gratuito facilita probarlo sin compromiso. Aun así, la gratuidad no elimina todas las posibles fricciones: aparecen compras dentro de la aplicación, con un importe de 3,59 € cuando se factura a través de Google Play. Yo empezaría jugando sin pagar y solo valoraría gastar dinero si, después de entender bien el ritmo, considero que la ayuda asociada merece la pena. Para una experiencia basada en superar el miedo y aprender los recorridos, pagar demasiado pronto puede quitar parte de la satisfacción.
Cómo aprovechar mejor cada intento
Hay una diferencia importante entre repetir una partida y repetirla con un objetivo concreto. En mi caso, los intentos fueron más productivos cuando separé las tareas: primero exploré para ubicarme, después comprobé qué zonas eran peligrosas y solo más tarde intenté completar la secuencia. Esta forma de jugar evita gastar todos los intentos tratando de resolverlo todo a la vez.
Antes de buscar un objeto, recorre mentalmente la ruta de vuelta y localiza un lugar donde puedas reaccionar si aparece la monja.
Cuando una persecución termina mal, revisa qué acción la provocó en lugar de asumir que fue mala suerte.
Si una zona ya te resulta familiar, cambia el enfoque: usa el tiempo para comprobar atajos, sonidos y puntos de referencia que antes ignoraste.
Estos hábitos parecen pequeños, pero cambian bastante la experiencia. La aventura deja de ser una sucesión de sustos imprevisibles y se convierte en un rompecabezas de rutas, riesgos y tiempos. Esa es, para mí, una de sus fortalezas menos evidentes y también la razón por la que la primera impresión puede quedarse corta.
Después del entusiasmo inicial: valor de un mes a otro
La pregunta difícil es si seguirá siendo interesante cuando ya conozca sus sorpresas. Mi respuesta es matizada. El atractivo no depende únicamente de descubrir el misterio por primera vez, sino de dominar mejor los recorridos y superar situaciones que al principio parecían imposibles. Aun así, la novedad narrativa no puede repetirse indefinidamente. Cuando la curiosidad baja, el valor pasa a depender mucho más de cuánto disfrute perfeccionando mi manera de jugar.
Con una valoración media de 4,2 y más de diez millones de instalaciones, está claro que ha encontrado un público amplio. No interpretaría esas cifras como una garantía personal, pero sí como una señal de que su mezcla de aventura y horror resulta accesible para muchas personas. La clasificación de aventura describe mejor su identidad que la de un simple juego de sustos: hay exploración, objetivos y una progresión basada en comprender el escenario.
Para mantenerlo instalado durante varias semanas, yo necesitaría jugarlo en sesiones concretas, no como una rutina diaria obligatoria. Por ejemplo, puede funcionar bien como experiencia de fin de semana: una o dos partidas para intentar superar una sección, descansar y volver cuando la frustración haya desaparecido. Esa cadencia conserva la tensión y evita que cada persecución termine pareciendo igual.
En un escenario cotidiano, imagino que puede encajar durante un trayecto o una espera larga si tengo auriculares y batería suficiente, pero no lo recomendaría para una sala llena de gente o para momentos en los que las interrupciones sean constantes. Pausar una partida justo cuando estoy huyendo puede romper la concentración, y retomar una secuencia sin recordar la ruta aumenta las probabilidades de fallar. Es más apropiado para un rato reservado que para rellenar huecos de pocos minutos.
Su valor a medio plazo también depende de la tolerancia a la repetición. Si me gusta aprender patrones y mejorar una ejecución, encuentro motivos para regresar. Si necesito contenido completamente nuevo en cada sesión, el interés probablemente caerá antes. Esa distinción es importante porque el juego no debería comprarse o instalarse esperando una experiencia infinita: su fuerza está en la tensión de superar el desafío, no en ofrecer una actividad relajada para siempre.
Comparación con otras aventuras de terror
Frente a una aventura de terror más centrada en la historia, aquí el jugador tiene que ganarse cada avance. No basta con seguir una secuencia narrativa; hay que interpretar el entorno y sobrevivir a la amenaza. Eso ofrece una sensación de logro más marcada, aunque a cambio exige más paciencia. Frente a los juegos de sustos rápidos, tiene más recorrido y una implicación mayor, pero puede resultar menos cómodo para quien solo quiere una partida breve y espectacular.
También se diferencia de los títulos de acción porque no basa su atractivo en enfrentarse directamente al peligro. La tensión nace de estar en desventaja y de tener que tomar buenas decisiones. Si buscas combates frecuentes, mejoras constantes o una sensación de poder creciente, esta no sería mi primera recomendación. Si prefieres sentirte vulnerable y resolver el problema con planificación, la elección tiene más sentido.
Una ventaja práctica es que no exige pagar para comprobar si su estilo te convence. Yo aprovecharía esa posibilidad para probarlo en distintos momentos: con luz, con auriculares y en una sesión tranquila. El ambiente cambia mucho según las condiciones, y una primera partida interrumpida o sin sonido puede dar una impresión injustamente pobre. La experiencia depende bastante de la atención que pueda dedicarle.
El coste de mantenerlo instalado
La carga de mantenimiento no está solo en el espacio que ocupa un juego, sino en la energía mental que reclama. Aquí conviene conservar la paciencia, recordar objetivos y aceptar que algunas soluciones no serán evidentes al primer intento. No es una aplicación que pueda abrir, jugar durante unos segundos y cerrar sin perder casi nada. Su diseño recompensa la continuidad, aunque no obliga a convertirlo en un hábito diario.
La versión actual es la 1.3.5147 y funciona desde Android 7.0. Para mí, ese requisito facilita probarlo en muchos dispositivos que todavía se utilizan a diario. Aun así, la experiencia concreta puede variar según el teléfono: la precisión de los controles, la visibilidad de los detalles y la comodidad de la pantalla influyen mucho más en una aventura de persecución que en un juego por turnos.
Antes de empezar una sesión larga, recomiendo ajustar el brillo a un nivel que permita distinguir objetos sin convertir la pantalla en una fuente de luz molesta. También ayuda cerrar distracciones y comprobar que no voy a recibir llamadas o notificaciones constantes. No son trucos ocultos del juego, pero sí decisiones prácticas que mejoran la lectura del escenario y reducen errores que parecen causados por la dificultad cuando en realidad vienen del entorno.
El mantenimiento más importante es mental: no confundir un fallo de ejecución con una falta de información. Si todavía no sé por qué aparece la amenaza, repetir la misma ruta no suele resolver nada. En cambio, si ya entiendo el problema y solo necesito mejorar el momento de una acción, repetir sí tiene sentido. Distinguir esas dos situaciones ahorra tiempo y evita que la aventura se vuelva innecesariamente agotadora.
Las compras integradas añaden otra consideración. Como el juego es gratuito, es fácil instalarlo y empezar sin riesgo económico, pero conviene mantener claro qué tipo de experiencia quiero. Si las ayudas o ventajas reducen demasiado la necesidad de aprender, podrían hacer más cómodo el progreso y, al mismo tiempo, quitar parte del reto. Mi recomendación es no tomar esa decisión durante un momento de frustración, cuando una derrota consecutiva puede hacer que cualquier atajo parezca imprescindible.
Cuándo empieza a cansar
La fatiga aparece sobre todo cuando una persecución se repite sin que yo haya cambiado nada. El miedo pierde fuerza si ya conozco exactamente el susto, y la tensión se transforma en molestia si el control no responde como esperaba. Por eso no jugaría muchas horas seguidas. El juego funciona mejor cuando todavía tengo curiosidad y cada intento aporta una observación nueva.
Otro posible desgaste viene de la necesidad de recordar. Tener que reconstruir una ruta después de una pausa larga puede ser menos divertido que la propia persecución. Para evitarlo, me parece útil terminar cada sesión después de alcanzar un pequeño objetivo y recordar mentalmente qué queda pendiente. Así, al volver, no empiezo completamente perdido ni gasto los primeros minutos repitiendo acciones sin propósito.
La repetición no es necesariamente un defecto, pero exige que el jugador encuentre valor en mejorar. Quien espere una aventura lineal, breve y siempre sorprendente puede sentirse decepcionado cuando el misterio inicial deje de ser el centro. En cambio, quien disfrute optimizando recorridos y reaccionando mejor bajo presión puede descubrir una segunda capa más interesante que la primera impresión.
También lo descartaría para una persona especialmente sensible al terror de persecución o que busque una experiencia calmada antes de dormir. La clasificación PEGI 12 orienta sobre su público, pero la tolerancia al miedo es personal. Una aventura que a mí me resulta estimulante puede ser desagradable para alguien que prefiera explorar sin amenazas constantes. En ese caso, un juego narrativo de misterio con menos presión sería una alternativa más adecuada.
Mi veredicto cuando desaparece la novedad
Evil Nun 2: Orígenes merece conservar un espacio si disfrutas aprendiendo de tus errores. Su mejor cualidad no es únicamente la atmósfera, sino la forma en que convierte el escenario en un problema que debo leer, recordar y resolver mientras una amenaza me obliga a actuar. Esa combinación ofrece una experiencia más duradera que un simple susto, aunque no pretende ser una actividad relajada ni completamente nueva en cada sesión.
Yo lo recomendaría a quien quiera una aventura de terror gratuita para jugar en sesiones concentradas, con auriculares y disposición a repetir ciertos recorridos. También puede gustar a quienes ya conocen los juegos de persecución de Keplerians Horror Games y buscan otra historia dentro de ese estilo. La presencia de más de cien mil valoraciones y una media de 4,2 refleja que tiene una recepción sólida, pero la decisión final debería depender de la paciencia que tengas para aprender mediante fallos.
No lo mantendría instalado si solo busco partidas rápidas, controles absolutamente precisos o una historia que avance sin obstáculos. Tampoco si las compras integradas me incomodan por principio, aunque se puede comenzar sin pagar. En esos casos, una aventura de misterio más lineal o un título de terror con menos repetición encajaría mejor con mis hábitos.
Para mí, su valor a largo plazo es moderado y honesto: no es un juego al que volvería todos los días durante meses, pero sí una experiencia a la que regresaría cuando quisiera tensión, exploración y un reto concreto. Su precio gratuito, la compatibilidad desde Android 7.0 y la identidad clara de aventura de horror hacen que probarlo sea sencillo. La clave está en no medirlo por la cantidad de tiempo que puede ocupar, sino por la calidad de los intentos que consigue provocar.
En definitiva, la monja puede llamar la atención durante la primera partida, pero el juego se sostiene después gracias a la planificación y a la satisfacción de dominar lo que antes parecía imprevisible. Si aceptas esa curva de aprendizaje, encontrarás una aventura con personalidad y motivos razonables para volver. Si esperas una experiencia siempre fresca o sin momentos de frustración, la novedad probablemente desaparecerá demasiado pronto.
Pros
- La ambientación de terror resulta más variada y cuidada que en la primera entrega.
- Incluye acertijos que exigen explorar y prestar atención al entorno.
- La historia amplía el origen de la monja y aporta contexto a la saga.
- Permite ajustar la calidad gráfica para adaptarse a distintos dispositivos.
- Las persecuciones mantienen la tensión y obligan a planificar cada movimiento.
Contras
- Los anuncios pueden interrumpir el ritmo
- especialmente tras perder una partida.
- Algunos controles táctiles se sienten imprecisos durante las huidas.
- La dificultad puede aumentar bruscamente en ciertos rompecabezas.
- Requiere bastante espacio de almacenamiento y puede consumir batería.
- La repetición de intentos puede resultar frustrante si buscas una experiencia relajada.











